No te rindas
que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros
y destapar el cielo.
(Mario Benedetti)
A veces no sabemos cuanto nos puede llegar a doler eso que muchos llamamos regalo.
La vida. Todos los que tenemos esa posibilidad de levantarnos cada mañana, poner los pies firmes sobre este lugar al que llamamos Tierra, abrir las ventanas, dejar que la luz nos abraze, todos, tenemos una.
Una vida que nos brinda momentos de felicidad desde que abrimos los ojos por primera vez hasta que los cerramos con el último aliento, ese que nos ha permitido vivir.
Vivimos momentos de felicidad que compatirmos con nuestra familia, nuestros amigos y con la persona que nos deja permanecer a su lado aunque la vida, a veces, duela.
Muchos conocemos el dolor de diferentes manera : habremos experimentado el dolor que se siente al despedirnos de alguien para siempre, el de tener que romper los lazos que nos ataban a los brazos de otra persona, el dolor del transcurso de una enfermedad...
Muchos conocemos el dolor de diferentes manera : habremos experimentado el dolor que se siente al despedirnos de alguien para siempre, el de tener que romper los lazos que nos ataban a los brazos de otra persona, el dolor del transcurso de una enfermedad...
La vida duele y es esta misma la que a veces, nos puede susurrar que no merece la pena vivirla, pero no es así. La vida está aquí, para nosotros, en este momento, para caminarla, abrazarla, quererla y ofrecerle todas las fuerzas que tenemos, porque la vida es eso, un largo viaje que nos brinda muchas oportunidades a cambio de superar y derribar muros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario