"A veces lo que esperas es peor si lo comparas con lo inesperado. La razón por la que nos aferramos a nuestras esperanzas es que lo que esperamos es lo que nos mantiene vivos, en pié, esperando. Esperar es sólo el comienzo, lo inesperado es lo que cambia nuestras vidas"

martes, 2 de octubre de 2012

El y yo

<< Y aquí está el. Mi hombre. Mi simpático, dulce, atractivo, inteligente y fiel hombre. Todavía me pregunto en qué milésima de segundo fue que me quede prendida ante su cálida mirada. ¿ La primera vez que lo vi ? No, no creo. Ese día no tenía el mínimo tiempo para maravillarme con nada, sólo para ocultarme detrás de aquella sombra que permanecía a mi lado. Fue sólo cuando tuve el valor de quitarme la pesada mochila que llevaba mas de 2 años cargando a mis espaldas cuando pude verle, frente a mí, dando un paso para saludarme. Ahí fue cuando comencé a conocerlo. Largas noches tuvieron que pasar haciendo el mismo camino hasta mi casa, complaciéndome con detalles, disfrutando de las noches de otoño bajo los efectos del alcohol, hasta que llegó el día del verdadero camino. Creo que mi reloj de aquel entonces, marcaba al rededor de las 04:00  cuando decidí hacer el verdadero camino junto a él  que nos llevaría hasta el barrio donde vivía y vive. Mi primera vez en ese lugar. ¿ Cómo viviendo tan cerca nunca tuve la curiosidad de ir ? Cuando esperaba mi guagua de todos los días siempre pasaba una que me dejaba ahí..Bueno me alegro que fuese ese día y no otro. Sonrío. Y ahí estábamos el y yo, descansando después de más de cuarenta minutos caminando mientras la noche nos envolvía e iba faltando menos para ver amanecer. El muro era alto, al menos para mí. Desde ahí las vistas eran bonitas.. Un barranco, montañas y un estanque seco que se dejaba ver al fondo. Mis pies colgaban y una sensación de miedo recorría mi cuerpo. Yo a la izquierda (como siempre) y el a mi derecha. En su viejo móvil Nokia, sonaba una canción.. ¡Si! era "Amor" de Tres Monos, aún lo recuerdo cómo si fuera ayer, ese día estaba tan feliz de tenerlo a mi lado, sabía que estaba sintiendo por el algo que no sentía desde hace mucho tiempo y el titulo de la canción lo decía todo. Fue en mitad de la canción cuando el me hizo la pregunta que cambiaría nuestras vidas.
- ¿Quieres ser mi pareja? - oh! cómo podía decirle que no, sus ojos relucían con la luz de la noche bajo la capucha de su chaqueta - ¡SÍ! - le dije timidamente. Y nos fundimos en un beso.
Ese fue el comienzo de todo, las críticas con las que me habían advertido sobre el volaron como las cenizas al quemar el papel. Nunca he sido tan feliz. A pesar de las dudas del principio, de la espera, de las continuas y repetitivas conversaciones que manteníamos a diario, estamos aquí, juntos y en mi cabeza no cabe un ápice de arrepentimiento por mi afirmación a su pregunta >> .


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